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jueves, 5 de febrero de 2015

Juan de Castellanos, Sus Obras

Juan de Castellano

"A cantos elegiacos levanto
con débiles acentos voz anciana,
bien como blanco cisne que con canto
su muerte solemniza ya cercana"

Cuando comenzó a escribir, “Las elegías…” Castellanos estaba el ocaso de la vida y esto nos los hace saber por  este escrito...
uno de sus primeros versos.

Sus Obras:
Elegías de varones ilustres de Indias
Historia del nuevo Reyno de Granada
Discurso del Capitán Francisco Drake

Y se le atribuyen también los libros:
Historia Indiana y
libro de octavas rimas de la vida, muerte y milagros de San Diego de Abalá, estos están desafortunadamente desaparecidos.
En el caso de la obra “Elegías de varones ilustres de Indias” fue escrita para dejar constancia de los más importantes sucesos históricos de la América de arriba… la del norte, la América de las Antillas, la ayer: Nueva Granada y sobre todo sus versos están dirigidos a las Antillas, Nueva Granada y Gobernación de Popayán
Primero fueron escritas en prosa, como cualquier crónica, pero muchos de los amigos que allí se mencionaban, estaban influenciados por los escritos de D. Alonso de Ercilla y su araucana (la cual fue considerada por Cervantes como una de las mejores obras Épicas en verso castellano que ha producido España). Y Castellanos para darles gusto decidió cambiar la prosa por el verso, un gusto que tardaría más de treinta años para culminarla.
Algunos datos de la: Elegías de varones ilustres de India: La mayoría de las historias allí presentadas son recogidas por el mismo Castellanos. Consta de 113.609 versos endecasílabos (un verso de once silabas) agrupados en octavas reales (se trata de uno de los poemas más extensos en lengua española), en la cual se narran biografías de hombres que se destacaron en el descubrimiento, conquista y colonización de Hispanoamérica. También condena a los funcionarios corrompidos, el desaliento de los soldados, las injustas reparticiones de sus descubrimientos y el maltrato hacia los nativos.

La obra se divide en cuatro partes:
 La primera versa sobre los viajes (4) del Almirante Cristóbal Colón, la conquista de Puerto Rico, Cuba y Jamaica, la conquista de las islas: Trinidad, Margarita y Cubagua,  la exploración del Orinoco, y los sucesos protagonizados por Pedro de Orsua y el famoso Tirano Lope de Aguirre.
La segunda nos cuenta sobre Venezuela, el cabo de Vela y Santa Marta.
La tercera, sobre Cartagena de Indias, Popayán y Antioquia.
La cuarta trata sobre el Reyno de Granada, sobre la conquista de Bogotá y Tunja.
La parte primera a que hacíamos consideración fue editada en Madrid en 1592. Posteriormente se publicará la segunda parte, también en Madrid en el año de 1874.


Juan de Castellanos (1522-1606)

Juan de Castellanos (1522-1606)

“Y en ver la tierra firme se desvela
E islas hasta el mar de Venezuela”
(Elegía, Canto III,  estrofa 55.)

Por primera vez la palabra “Venezuela” queda impresa, inmersa en una poesía, corre el año de 1592 la ciudad es Madrid y es allí donde se está imprimiendo: “Elegías de Varones  Ilustres de Indias”, crónicas sobre la historia del  reino de Nueva Granada, cuyo autor es Fray Juan de Castellano…
Este cronista y poeta español, nace de una pequeña familia de campesinos, en el pueblo de Alanís, provincia de Sevilla el 9 de marzo de 1522, muy joven abandona su hogar y viaja hacia  Sevilla, bajo la tutela del presbítero Miguel de Heredia (quien certificaría años después que dicho discípulo “salió de su poder, hábil y suficiente preparado para poder enseñar en todas y cualquier parte donde él quisiera”; su maestro le enseña gramática, Latín, Poesía y oratoria entre otras.
No conforme con eso, su “yo” aventurero lo insta a irse, acompañado de su paisano Baltasar de León (hijo del  soldado Juan de León), ambos con edades de diecisiete años (otros sostienen que su edad era entonces de 8 años), decidiendo marchan como soldados, rumbo al nuevo continente.
Su llegada es en Puerto Rico, allí trabajó como monaguillo en la iglesia metropolitana, lo cual le ayuda a pulir el latín y a estudiar sobre los clásicos y  humanidades, esto le servirá  posteriormente, cuando se convierta a sacerdote.
Pero antes del sacerdocio y según algunos, a la edad de catorce años se une a las tropas  del gobernador Antonio Cedeño, y bajo el mando del capitán Rodrigo Vera, marcha para enfrentarse al conquistador Jerónimo Ortal, quien sale derrotado en la Isla de Trinidad.
Luego de la muerte de Ortal, los derrotados se unen al grupo de Sedeño y este decide que es más rentable el atrapar los indios y luego venderlos, que seguir persiguiendo al enemigo. Y así Castellanos llega hasta el Meta, dejando detrás la muerte del Capitán Sedeño (envenenado por su amante Ana Francisca, en marzo de 1538).
Es enero de 1539, lo que era la antigua tropa de Sedeños, se divide en dos bandos, Castellanos decide seguir con uno de los grupos hasta Curazao.
 En 1541 lo encontramos en Nueva Cádiz, la primera ciudad de Venezuela y de América del Sur, allí es testigo de la furia que  enfrentan de los elementos para destruir con la catástrofe  a dicha ciudad luego de la tragedia pasa a la Isla de Cubagua bien llamada “la isla de las perlas”.
En 1544 se encuentra bajo las órdenes del capitán Salguero, entra por primera vez a Colombia, lo hace por el Cabo de La Vela, además de seguir con el comercio de las perlas, se convierte el padre de una niña llamada “Gerónima”, luego se residencia en Valledupar, allí es solicitado por  el capitán Lorenzo Martin, quien lo invita a  fundar la población de “Tamalameque”.
En 1545, está bajo el mando de Luis Pardo, quien lo lleva hasta el rio “Guachaca, trabajando como minero, esto lo obliga a viajar hasta Santa Marta en 1546 para enfrentarse ante las autoridades, debido a las molestias que atribuyen a la minería, los habitantes y vecinos de dicho rio.
En 1550, junto a Hernando de Santana funda la “Villa de Valledupar”, y comienza con los trámites para la ordenación de los votos para el sacerdocio.
1552 se une al capitán Pedro Ursúa, el cual decide después de embarcar, que va a unirse al Perú, Castellanos lo abandona, teniendo la razón, luego se enteraría de la muerte de Ursúa a manos de Lope de Aguirre y sus marañones.
A principios de 1554 Pedro de Heredia  naufraga en las costas de Tarifa, y Castellanos acompaña a sus deudos.
1555 En Cartagena, Castellanos cumple 40 años y decide definitivamente convertirse en estudioso de la vida religiosa, ordenándose sacerdote y celebrando su primera misa cantada en la casa de Nuño de Castro, en Cartagena, donde fue cura desde 1560 hasta 1561, convirtiéndose en tesorero del capítulo catedral y luego le entregan la parroquia de Santiago de Tunja, donde sirve 45 años.
Castellanos muere en Tunja, el 27 de noviembre de 1606 a la edad de 84 años.