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lunes, 8 de julio de 2013

Conde Jean d’Estrées (1624-1707)


Conde Jean d’Estrées

Nació el año de 1624 en Soleure, actual territorio suizo. Se incorpora en el ejército francés durante la campaña de Flandes (1644-1647), es nombrado Coronel a los 23 años, mariscal de campo a los 25, teniente general a los 33 y Mariscal de Francia en 1681.

Durante la Guerra de Devolución (1667-1668), conflicto bélico entre Francia y España, participó en los ataques de la armada francesa a los territorios españoles en Holanda.

Realizó cinco campañas en el Caribe, convirtiéndose en el especialista de la Marina Francesa en la región.

En 1677 destruyó la flota neerlandesa en Tobago adueñándose de la isla.

En 1678 la flota de guerra francesa bajo su mando se preparó para ocupar la isla de Curazao (colonia holandesa). Los  neerlandeses preparándose para la invasión, decidieron zarpar sus naves pequeñas hasta la isla de Aves y allí en la laguna central, maniobraron sus barcos tratando de simular luces (era de noche) que hiciesen  parecer al archipiélago como la ciudad de Bonaire.

La intención era atraer a los franceses, quienes encabezados por su buque insignia “Le Terrible” fueron directamente hacia el arrecife de coral.

“Le Terrible” no pudo evitar el arrecife, dÉstrees ordenó que dispararan armas de fuego para advertir al resto de la flota, pero las tripulaciones de los otros buques pensaban que estaban bajo el ataque de los neerlandeses y corrieron en su ayuda. Uno a uno, el resto de los buques de la flota golpearon el arrecife y se hundieron, se destrozaron 17 naves (casi todos los barcos de la flota) y murieron la mitad de los marineros (500 hombres).

Entre 1685 y 1687 dirigió la campaña del Mediterráneo, bombardeando Trípoli y Argel.

Murió en París en 1707.

Sir Henry Morgan (1635-1688)


Sir Henry Morgan

(1635-1688)

Nació en Llanrummey (Gales-Inglaterra), hacia 1635, su padre, Robert Morgan fue un rico labrador con ascendientes militares.

 Alexander Olivier Exquemelin* en su libro “Los bucaneros de América”, sostiene que Morgan “fue raptado en Bristol, vendido como sirviente en Barbudas y terminó habitando en Jamaica”, años después Morgan demanda a los editores por este pasaje, siendo resarcido con la suma de 200 libras esterlinas y excusas públicas.

A los 19 años se incorpora en la fracasada expedición Westers Desing, cuyo objetivo inicial era la Isla de La Española, pero tan solo capturan a Jamaica, que se convierte en su hogar. Allí se une con viejos piratas de la talla de Christopher Myngs y el neerlandés Eduard Mansvelt, con los que aprende las leyes que los gobiernan y el coraje, la audacia y el negocio de ser bucanero, logrando convertirse (1668) el líder de “La Cofradía de los Hermanos de la Costa”.

Las más atrevidas de sus acciones fueron: en 1667 el ataque a Portobello (Brasil), tomaron la ciudad por sorpresa con un grupo de 500 hombres, saqueándola y pidiendo rescate para no incendiarla, recibieron 100.000 pesos por ello y se marchó luego de un mes del secuestro. Esto y el botín lograron aumentar la fama de Morgan.

En 1668, luego de un largo descanso, decide organizar otra flota para saquear las ciudades de Maracaibo y Gibraltar (Zulia), lo cual realiza el 9 de marzo de 1669,

Pero demora demasiado en el escape y los buques de la armada española le cierran el paso en la estrecha entrada del lago; le costó mucho salir de esa situación.

Por último fue el saqueo de Panamá: en 1671 Morgan reúne un ejército de 1.000 hombres, logrando primero, capturar al Fuerte San Lorenzo, para continuar su marcha hasta la ciudad. Los habitantes tenían terror de él y huyeron abandonando sus defensas. Saqueó y huyó rápido antes de que vinieran los refuerzos.

Fue un ataque exitoso, lamentablemente para Morgan y sus compañeros, los habitantes de la ciudad habían mandado lejos sus pertenencias, antes de la llegada de los piratas, por eso se convirtió en la menos rentable de sus incursiones.

Este sería su último saqueo, decide retirarse, ya es un hombre muy rico e influyente y era poseedor de grandes extensiones de tierras.

Pero cuando asaltó a Panamá ya existía el tratado de paz firmado por España e Inglaterra, esto molestó a España, por ello, el gobierno francés decide retirar al gobernador de Jamaica, por darle permiso a Morgan para navegar, y ambos tuvieron que regresar a Inglaterra y recibir como reprimenda… Una palmada en la mano, y un montón de celebraciones por ser considerado un héroe.

Morgan regresa a Jamaica, donde continuó con sus festividades, no volvió a navegar y ayudo a mejorar las defensas de la Isla.

El 25 de agosto muere de hidropesía a causa de sus excesos, recibiendo de sus compañeros una real despedida. 

François de Grammont de la Motte (1645-1686)


François de Grammont de la Motte,

También llamado Michel de Grammont  o “El caballero de Grammont”

(París 1645-Antillas 1686)

 Nacido en Paris, según algunos estudiosos en 1650, otros sostienen que fue en 1645.

Se comenta que a los 14 años dio muerte a un oficial real que pretendía a su hermana, este hecho lo obligo a esconderse. Luego se alistó en la marina utilizando otro nombre y allí, al cumplir los 24 años se le otorgó el grado de capitán de fragata.

Luego de participar en varias tomas del Caribe, abandona la Marina instalándose en la Isla de la Tortuga, pasando a formar parte de la “Cofradía de los Hermanos de la costa”, convirtiéndose luego en jefe de dicha cofradía.

En 1678 arma una flota de seis barcos y 700 hombres sobrevivientes del desastre del conde Jean II d’Estrées (en el archipiélago de las aves)*, la finalidad de esta flota era atacar los territorios españoles en Venezuela.

En la primera incursión atacan a Maracaibo y Gibraltar (Zulia), luego  ingresa tierra adentro hasta Trujillo, saqueándola e incendiándola, inmediatamente llega hasta el puerto de la Guaira, apoderándose de él después de un ataque nocturno, no obstante tuvo que huir con muchas dificultades al llegar las tropas acantonadas en Caracas en auxilio para defender el puerto.

Entre 1679 y 1683, Grammont saquea las ciudades de Toulha (Brasil), Puerto Cabello (Venezuela), Veracruz (México).

En junio de 1680 junto al colono Thomas Paine y el pirata Wright, asaltan la Isla de la Blanquilla, pasando luego a Cumaná donde se enfrenta a una flota de 17 Navíos, armados con 328 cañones y un regimiento de 2.000 soldados. En la refriega es herido por lo cual huye hasta la Isla de Aves.

El 17 de mayo de 1683, junto con los filibusteros neerlandeses Laurens de Graff y Nicholas van Hoorn invaden nuevamente a Veracruz, haciendo 6.000 prisioneros, por los cuales pidió rescate.

Por todos estos servicios el rey de Francia lo nombra gobernador de la Isla La Española, lo cual no podrá ejercer debido a que su barco, Le Hardi (El Intrépido) naufraga (1685) al noroeste de las Antillas. 

Sir Christopher Myngs (1625-1666)

Sir Christopher Myngs (autor: Sir Peter Lely)


Nació en el seno de una familia acomodada, en Norfolk, en 1625: muy joven se alisto en la Royal Navy (1656), participando en la primera guerra anglo-holandesa y llegando al grado de Capitán; luego se unió a los bucaneros.

Para 165 llega a Jamaica donde se involucro en la defensa de la isla (1658).

En el año 1659, como represalia, irrumpe sobre tierra firma, atacando  a Cumaná, Puerto Cabello, y Coro, logrando un cuantioso botín estimado en 200.000 a 300.000 libras esterlinas, Myngs alega que parte del botín se extravió, otros sostienen que se negó a darle al gobierno la parte que le correspondía, esta situación lo lleva de nuevo a Inglaterra, en calidad de preso, pero la llegada al poder del rey Carlos II, hizo que le retiraran los cargos, trasladándose de nuevo a Jamaica.

En octubre de 1662, pone en marcha su escuadra para destruir la ciudad de Santiago de Cuba, volando en pedazos la fortaleza española y apoderándose de 6 barcos.

La famosa “Flota Myngs”, estaba formada por 12 barcos y 1500 hombres, entre franceses, ingleses y holandeses; con su reputación había logrado que capitanes de fama como Edward Mansfield y Abraham Blauvelt se le adhirieran, así mismo piratas jóvenes como Henry Morgan, John Morris y Jack Rackham formaran parte de su tripulación.

Para febrero de 1663, toman el control de San Francisco, en la bahía de Campeche, la cual nunca había sido atacada. Por su audacia logra tomar 14 barcos y un botín de 150.000 pesos: la guerra entre España e Inglaterra había concluido, por esto el gobierno español protesta logrando que Carlos II prohíbe nuevos ataques del corsario.  

Ya no habían razones para que Myngs se quede en el Caribe, vuelve a su país en 1665 y es nombrado vice-almirante luchando en la segunda guerra anglo-holandesa (1666), allí recibe, además del título de “Caballero”, una herida, que le causará la muerte, en su casa de Goodman Fields Whitechapel.

En su testamento, solo se mencionan pequeñas sumas de dinero, a pesar que se  había apoderado de grandes fortunas.

La gente aún hoy se pregunta:

¿Fue un derrochador o…su fortuna todavía está oculta en alguna isla o en cualquier otro territorio?

martes, 18 de junio de 2013

La Cofradía de los Hermanos de la Costa 1620 (III)

La cofradía

La Cofradía de los Hermanos de la Costa

La Isla de la Tortuga, está situada al norte de la Española (hoy Haití), de 180 km2; debe su nombre a Cristóbal Colón  que vio (en su primer viaje) unas montañas cuya forma le recordaban a una tortuga, su zona norte es inaccesible por ello lleva el nombre de “Costa de Hierro”, en cuanto a la parte sur por su relación agua-tierra era excelente como puerto, de hecho durante el siglo XVII se mantuvo un establecimiento el cual se convirtió en un mercado donde los bucaneros y filibusteros, comercializaban sus capturas de los barcos españoles. Luego se convertiría en refugio de piratas.

En 1620 como protección y defensa, conformaron una pequeña sociedad al margen de las reglas que regían el mundo europeo, se crea la “Cofradía de los Hermanos de la Costa”, una especie de asociación de mutuo socorro; y como toda sociedad tenía leyes, pero no escritas eran más bien un código de conducta al que todos se sometían juramentándose para prestarse ayuda e inclusive para dilucidar sus disputas en cuanto al robo entre los mismos piratas.

Sus principales principios o leyes eran:

1ra.- se imponía la igualdad entre los miembros, más allá de su religión u origen nacional (aunque era natural que se crearan grupos más cohesionados en relación con el origen europeo y con la lengua hablada).

2da.- Se prohibía la propiedad individual de la tierra, a menudo también esto se aplicaba a los barcos que se consideraban propiedad colectiva.

3ra.- era ilícito inmiscuirse en la libertad personal de cada uno.

4ta.- Nadie podía esclavizar a otro individuo o validar las leyes de las sociedades europeas. Esto era que los problemas se resolvían entre hermanos. Solamente se perseguía a los traidores que habían delatado a los poderes coloniales a sus cofrades.

5ta.- Se negaba el acceso de las mujeres blancas a la cofradía, ya que en la Tortuga había mujeres y esclavas negras.

6ta.- su igualdad era al extremo de que había una tabla de indemnizaciones para compensar a quienes resultaban lisiados y era común que antes de entrar en correría, cada pirata se conjuraba con otro que en el caso de ser muerto en combate el otro se convertía en su heredero.


martes, 4 de junio de 2013

Piratas en el Mar Caribe (II)

A.O.Exquemelin (Bucaneros de America)1684 Libros raros B.N.V

Piratas en el mar Caribe

2da parte

.Durante los tres siglos que dura nuestra época colonial, se convirtió en una pesadilla el embarcarse a algún otro país, era muy difícil, primero saber la ruta que el buque tomaría, y luego el tiempo que duraría nuestro viaje. La razón: los piratas que poblaban nuestro mar ...

Quienes eran los piratas:

Estos terribles individuos ya eran conocidos hace más de cuatro siglos (las primeras referencias datan del siglo V. a.c.), los griegos los llamaban “piratas”, para algunos autores esta palabra proviene del griego peira = “prueba” y del verbo peirao = “intentar la fortuna en las aventuras”, otros sostienen que la palabra griega correcta es pyros = “fuego”  y se basan en el hecho que luego de asaltado el barco, para borrar todo tipo de pruebas, lo incendiaban; igualmente otros sostiene que deriva de la palabra “pirotécnica” esto por los accidentes propios a esta actividad. En aquellos tiempos la piratería era utilizada exclusivamente a los hechos marítimos.

Según el diccionario, el pirata es una persona que navega sin licencia y que se dedica a asaltar barcos en alta mar para robarlos. Formados por grupos cuya circunstancia podía ser el tener una condena a morir ahorcado en algún país de Europa, los fugados de cualquier cárcel, tránsfugas católicos, judíos o protestantes, en fin cualquiera que estaba inconforme por algo, o que soñaba con las riquezas que tenía el nuevo mundo intentaba unirse a la piratería. La palabra pirata incluye a los marinos que aunque tenían unas actuaciones similares, sus razones para actuar eran diferentes; no dependían de nadie, ni tenía que rendir cuentas a nadie.

Richard Platt en “Corsarios y Piratas  nos comenta: “¿Quiénes fueron los piratas? ¿Unos seres audaces que asaltaban barcos cargados de tesoros y volvían a casa con las bodegas repletas de oro? ¿Brutales ladrones del mar que no guardaban clemencia hacia sus víctimas? ¿Arriesgados aventureros que financiaban sus viajes mediante el robo? Lo cierto es que fueron las tres cosas y más.

Según la Real Academia el término “pirata” significa sencillamente “ladrón que anda robando por el mar”; pero las personas que llevan este tipo de vida se dividían en varias clases: los

“corsarios” eran ladrones del mar que poseían una patente de corzo, esto es, un permiso de su gobierno para asaltar y robar los barcos enemigos; los “bucaneros” eran piratas del siglo XVII que atacaban navíos españoles en el Caribe; los piratas berberiscos eran corsarios y piratas que surcaban el Mediterráneo” (texto de  “Corsarios y Piratas. Edit. Altea.pag.6)

Otras definiciones:

Corsarios: se aplica al barco que se dedicaba a asaltar y destruir las naves piratas y enemigas con la autorización de su país (con patente de corzo). Esto no lo excluía de perseguir barcos de otros países y robar su contenido. El hecho de que trabajaba en nombre del rey, evitaba, si era atrapado, la horca. Podría decirse que era un Mercenario.

Bucaneros: Su aparición sucede durante los siglos XVII y XVIII y se refiere a Colonos franceses y otros aventureros que vivieron en partes deshabitadas de la “Española” (Santo Domingo hoy Haití y Rep. Dominicana), saqueando el ganado de las poblaciones isleñas, su nombre deriva de la palabra “bucan” que en lengua Taína, se le llama a la parrilla donde ahumaban la carne estos piratas la cambiaban por pólvora, armas y ron. Este procedimiento de conservación, lo aprendieron de los indios caníbales, que cortaban a sus prisioneros y los ahumaban. Cuando invadían alguna población, les gustaba presentarse los domingos por la mañana durante la misa, para “caerles de sorpresa” y así cometer sus atrocidades, torturando y matando a sus habitantes.

 Filibusteros: Este nombre fue atribuido sobre todo a los ingleses, franceses y holandeses, quienes debido a sus guerras contra el imperio español, trataban de sembrar el caos en los buques que transportaban materiales, tanto españoles como de la América colonial, Algunos escritores sostienen que la palabra significa “libre acumulador de botín”, otros que proviene del ingles “fly-boat.

 Su auge comenzó junto al declive del imperio español, era tan grande la extensión y tan difícil su vigilancia que permitía fácilmente estar al margen de las leyes. Sus operaciones estaban situadas en las islas cercanas a la Española, llegaron a crear autenticas asociaciones como la “Cofradía de los Hermanos de la Costa”

viernes, 31 de mayo de 2013

Piratas en el mar Caribe (I) La canción del pirata (1835)


Piratas en el mar Caribe

1ra parte


Que mejor para empezar esta parte de la historia, que comenzarla con la ternura de un poema (fragmentos) para quienes vivieron de la violencia.

Este poema fue escrito por José de Espronceda (1808-1842) publicado por primera vez en 1835 y nuevamente en 1840.


La canción del Pirata


Con diez cañones por banda,

viento en popa, a toda vela,

no corta el mar, sino vuela,

un velero bergantín.

Bajel pirata que llaman,

por su bravura, El Temido,

en todo mar conocido,

del uno a otro confín.

...

Navega velero mío,

sin temor,

que ni enemigo navío ni

tormenta, ni bonanza

tu rumbo a torcer alcanza,

ni a sujetar tu valor.


Veinte presas

hemos hecho

a despecho del inglés,

y han rendido sus pendones

cien naciones a mis pies


Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.

...

¡Sentenciado estoy a muerte!

Yo me río;

no me abandone la suerte,

y al mismo que me condena,

colgaré de alguna antena,

quizá en su propio navío.


Y si caigo, ¿qué es la vida?

Por pérdida ya la di,

cuando el yugo del esclavo,

como un bravo, sacudí.

...Son mi música mejor

a quilones, el estrepito y temblor

de los cables sacudidos,

del negro mar los bramidos

y el rugir de mis cañones.


Y del trueno al son violento,

y del viento al rebramar,

yo me duermo sosegado,

arrullado por el mar.



Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.