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domingo, 31 de agosto de 2014

Martin Frobisher (2da parte)

Segundo viaje 1577, (Paso del Noroeste):
El trabajo de Lok funcionó y consigue crear la compañía “Cathay”. Al año siguiente se logra reunir el dinero para realizar la segunda expedición, esta resultaba más grande que la anterior. La Reina era la más entusiasmada, colaboró no solo con 1000 libras, agregó también una embarcación de 200 toneladas llamada “el Ayde” y asimismo nombró a Lok Gobernador y a Frobisher Alto Almirante de todas las tierras y aguas que fuesen descubiertas.
La expedición sale el 31 de mayo de 1577, al “El Ayde” Capitaneado por Frobisher se le unieron “El Gabrielle” con el capitán Edward Fenton y “El Michaell”, dirigido por Gilbert Yorke, formando un total de 120 hombres entre mineros, caballeros y soldados. No pudieron llegar a Groenlandia, debido al helamiento de las aguas, llegaron hasta la isla Hall el 17 de julio, tomando posesión en nombre de la reina, unos días después.
La expedición contaba con cinco mineros, pero debido a las órdenes de la reina que especificaba que dicho viaje era: “solo para la búsqueda de mineral de oro, y aplazar el ulterior descubrimiento del pasaje hasta otro momento”. Casi toda la tripulación debió dedicarse a sacar y transportar el dichoso metal. Las naves  decidieron llegar a diferentes puertos “El Ayde” llega al puerto de Milford, el 23 de Septiembre. “El Michell” llega a Yarmout y El Gabrielle” lo hace en Bristol.
Frobisher y  su tripulación trataron, sin éxito, de buscar los hombres perdidos en el primer viaje. Con el tiempo la pérdida de sus hombres daría comienzo a una leyenda “inuit” donde se hablaba de unos hombres blancos que vivieron con ellos durante varios años y que murieron, tratando de regresar a su tierra de origen en un barco que ellos mismos habían fabricado.
La llegada de las naves fue victoriado, incluso por la Reina, quien invita a Frobisher al castillo de Windsor, la expedición le traía (a ella y a los inversores) la cantidad de 200 toneladas de mineral, el cual fue procesado durante el invierno de 1577-1578, al principio, trayendo discusiones  entre los inversores y las refinerías, hasta que dichas factorías declaran que el material es muy pobre.
Tercer viaje 1578, (Conseguir el oro):
No obstante este fracaso, la Reina mantenía la fe de conseguir la riqueza en los territorios descubiertos, para ello decidió preparar una nueva expedición, pero esta vez sería más grande  y estaría mejor apertrechada; lo primero era construir un asentamiento en dichos territorios, para eso contaba con 100 hombres, nombrando como comandante de 15 naves a Frobisher. La salida se realizó el 3 de junio de 1578 por el puerto de Harwich. La travesía fue complicada debido al tiempo tormentoso, con vientos contrarios y con el peligroso hielo que se movía constantemente, esto causó el naufragio de la nave “Dennis”  un velero de 100 toneladas, cuya tripulación logró ser rescatada. Este naufragio fue fatal para la construcción de los asentamientos ya que casi toda la madera y el material estaba en dicho barco.
Luego del trayecto de 60 millas, y a pesar del descontento de Frobisher, se tomó la decisión de retroceder del estrecho por el que navegaban (el estrecho de Hudson), lo cual fue recomendado por  el capitán James Beare, el cual había hecho una carta de esas costas en 1577 y secundado por Christopher Hall, piloto del “Ayde”.
Luego de muchos contratiempos (una de las naves abandona la expedición, regresándose  a Inglaterra) logran anclar en un pequeño brazo de la “Bahía de Frobisher”, bautizado como el “estrecho de la condesa de Warmick”. Allí extraen al rededor de 1.350 toneladas de mineral, partiendo hacia Inglaterra  a finales del mes de agosto y arribando  a principios de octubre.
El  material, razón de toda esta expedición, fue transportado a la planta de fundición “Powder Mill”, construida especialmente para dicha labor; nunca se pudo extraer oro de dicho material y terminó usándose en la construcción de algunas carreteras… hasta aquí terminó la busque del pasaje del noroeste que uniría el comercio entre China  e Inglaterra.
1579 El Adiós al comerciante y el regreso a la acción militar.
Después del fracaso de su Compañía “Cathay”; la Reina sabiendo que era un líder  y comandante magistral, en otoño de 1578 lo manda a sofocar una rebelión en Irlanda, y en 1580 fue destinado como capitán en el conflicto contra España.
Es nombrado caballero en 1588, ayudando a Francis Drake, en 1589 en el hostigamiento de los buques mercantes españoles, lo cual duró hasta 1594.
 En ese año el rey español envió una fuerza a Brest para ayudar a una facción en guerra contra el rey de Francia, Elizabeth envía a Frobisher para apoyar a los franceses.
Durante el asalto a una fortaleza que estaba en poder de los españoles en Fort Crozon, Sir Martin recibe un disparo en la cara, muriendo a los pocos días (algunos dicen que fue 15  y otros el 22 de noviembre de 1594) debido a la mala atención medica para con sus  heridas. Fue enterrado en la iglesia medieval de St Giles-without-Cripplegate.
De la vida privada de Frobisher, se conoce muy poco, su primer casamiento ocurre en 1559, el nombre de esa primera esposa es Isabel, la cual fallece en el año de 1559 poco después de su tercer viaje.
Luego en 1591 visita su natal Altofts y allí contrae nupcias con Dorothy, hija de Lord Wentworth y viuda de Sir William Widmerpole, en ese mismo año. No tuvo hijos, pero nombra como heredero a su sobrino Peter Frobisher.

El aprecio y el respeto que muchos de los hombres que mandó, pueden apreciarse en las narraciones y los poemas escritos por  el marinero Thomas Ellis. 

Martin Frobisher (1535) (1ra Parte)

Sir Martin Frobisher fue, durante el reinado de Isabel I de Inglaterra, uno de los marineros predilectos por la corte, era la época de los grandes piratas como: Raleigh, Drake y Hawkins los cuales crearon la superioridad naval inglesa.
Orígenes:
Como muchos de sus colegas, la fecha de su nacimiento es  desconocida, algunos historiadores mencionan a 1535 y otros  señalan 1539, tampoco hay seguridad sobre su lugar de nacimiento, algunos aseguran  que fue en Yorkshire, (Inglaterra),  el caso es que fue el quinto hijo de su padre: Bernard Frobisher del Altofts y su madre Margaret York. Esta familia, por parte del padre, descendía de Jhon Frobysler, un escoses que lucho en las guerras galesas (a favor de Eduardo I) y recibió tierras en Gales del Norte.
Sus primeros viajes:
Pronto Martin queda huérfano de padre y su madre se ve obligada a enviarlo a Londres bajo el cuidado de su tío: Sir John York, comerciante y Maestro de la Casa de la Moneda. Este lo educa hasta que considera que le es necesario aprender el manejo y las vivencias del mar, entonces en 1544, Sir John York lo instala a bordo de un mercante cuya ruta lo llevaría a comercializar con los habitantes de Guinea (África) . Desafortunadamente el viaje fue una tragedia de la cual Martin logra sobrevivir (fallecieron las tres cuartas partes de la tripulación).
En 1945, en otra expedición al mismo sitio, fue secuestrado durante varios meses como rehén por un jefe africano. Ese mismo año se convertiría en un Corsario autorizado por la corona Inglesa para atracar los buques de las naciones enemigas.
Primer viaje 1576 (Paso del Noroeste):
En 1565 es nombrado Capitán de la corte. Ya en años anteriores (1960) había tomado la osadía de promover un viaje en busca del “Paso del Noroeste” (una ruta que pasaría por América del norte donde se unían los océanos Pacifico y Atlántico) que sería muy rentable convertirla en la ruta comercial hacia la China e India, cuyo nombre era “Catay”. Para ello se dirigió a la “Muscovy Company” un consorcio Ingles que habían invertido en otros intentos,  solicitándoles el financiamiento para  realizar  la expedición.
En 1576 y mediante  la ayuda de Michael Lok, Director de la Compañía, se logro reunir el dinero para preparar tres buques: “El Gabrielle” fabricado para esta expedición y capitaneado por Christopher Hall; “El Michaell” capitaneado por Owen Griffyn, los dos primeros eran de 25 toneladas, y una pequeña “Pinaza” de diez toneladas.
La tripulación era de 35 hombres,  a los oficiales se les instruyó,  por el cartógrafo John Dee,  sobre el manejo de los instrumentos nuevos que le servirían  para orientarse mediante la cosmografía y las matemáticas.
Frobisher  después de recibir los parabienes de la Reina Elizabeth I,  parte de Blackwall, Londres el 7 de  junio de 1576, tomando la ruta de las Islas Shetland.
El 1 de julio divisan la costa oriental de Groenlandia, donde son arremetidos por una fuerte tormenta que hace hundir la Pinaza con sus cuatro marinos, casi  se pierden  también al barco “El Michaell”, que debido a los daños, debe regresar a Inglaterra y dar la notica que los otros miembros de la expedición habían naufragado. Sin embargo el buque “El Gabrielle” aplicando la máxima de “El mar por mucha longitud al final debe acabar, y que la tierra debe comenzar a existir” logra circundar  Groenlandia, siguiendo rumbo oeste, el 28 de julio logran avistar la costa sin saber que era la Isla “Resolución” y al norte de ella descubre lo que le pareció un estrecho, pensando que tal vez era la ruta que estaban buscando, en realidad eran las aguas de la isla de Baffin.
 El fuerte viento y las turbulentas aguas le impidieron seguir en dirección norte, cambiando su ruta hacia el oeste, por lo que él pensaba que eras un estrecho, al final  alcanzaron la costa de la bahía y a finales de agosto tropezaron con unos nativos (inuit), estos estaban  deseando intercambiar  carnes y pieles por ropas y cualquier otra cosa.
Frobisher manda a cinco de sus hombres en un bote,  acompañados por los naturales, no sin antes advertirles que no perdieran de vista el barco y evitaran acercárseles a los nativos, desafortunadamente sus hombres se perdieron, tal vez fueron cautivos de los “inuits”. La tripulación espero tres días, luego  recorrería las costas cercanas en su busca sin poder encontrarlos.
Luego de esta desdicha  decidió emprender el regreso, no sin antes tomar como rehén a un nativo que se les acerco con el interés de comerciar. Frobisher llega a Londres el 9 de octubre, siendo recibido con mucha alegría y sorpresa, ya que creían que estaban muertos. Sin contar también la risa curiosa que causo el nativo y su canoa.
Martin había prometido a Michael Lok entregarle cualquier cosa que le pareciera importante y había traído un pedazo de piedra negra, la cual le causo interés y fue llevada para realizarles estudios, de cuatro especialistas solo uno de origen italiano, de nombre Agnello sostuvo que era posible que de ese piedra podía extraerse oro, los otros sostenían que era solo “marquesita”.
Lok obvió las respuestas, que para él eran inapropiadas y se apegó al criterio del italiano, con esto se logró que se reuniera suficiente dinero para realizar el segundo viaje.