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jueves, 4 de septiembre de 2014

Alexander Olivier Exquemelin (1645) (El cronista de la Piratería)

Alexander Olivier Exquemelin
(El cronista de la Piratería)

Alexander Olivier Exquemelin, también conocido como Oexmelin (según las traducciones de su libro editado en  español), aunque otros historiadores sostienen que su nombre verdadero fue Herick Smeeks.

 Exquemelin nace en Francia en un pueblito llamado Hofleur (ubicado en la Baja Normandía) En cuanto a la fecha real de su nacimiento, tampoco se  tiene seguridad, la mayoría de estudiosos sostienen que fue en 1645.

Se cree que pertenecía  a la secta de los hugonotes (también llamados protestantes franceses a la doctrina calvinista), los cuales tuvieron que huir de Francia, debido a las interdicciones, limitaciones y prohibiciones del “Edicto de Nantes”, impuestas por el gobierno del rey Luis XIV.

En 1666, llega a la ciudad del “El Havre” haciéndose a la mar, hacia el Caribe, a bordo del buque “Saint Jean”, perteneciente este a la Compañía Francesa de las Indias Occidentales y cuyo beneficio era el tráfico de esclavos.

Ya en la mar el navío es asaltado por piratas, que tomando a la tripulación como rehenes, llevándolos a la Isla de la Tortuga incluyendo a Exquemelin, el cual pasa a manos de un “maestro” barbero-cirujano (en aquel entonces dichas profesiones era consideradas oficios de carácter artesanal).

Luego de pasar unos tres años aprendiz, es aceptado en la “Cofradía de los hermanos de la costa” como uno de ellos, convirtiéndose en el barbero-cirujano y  “compañero o Maletot”, de algunos de los  sujetos más temibles de dicha cofradía. Entre ellos: François L’Olonnais y Henry Morgan.

Luego de 10 años como filibustero, es dado de baja y regresa a Europa en 1674, allí decide escribir el relato detallado de las situaciones, costumbres del diario vivir y los hechos resaltantes de los cuales también formó parte.

En 1678 publica, en Ámsterdam su libro titulado: “De Americaensche Zee-Roovers”, cuya primera versión en español se publica en el año de 1681, en Madrid, bajo el título. “Piratas de la América y luz a la defensa de las costas de las Indias Occidentales”.
 Veamos lo que nos dice Wikipedia sobre el libro de Exquemelin:
“La obra fue estructurada en tres partes:

La primera, contiene el principio de su viaje de Francia hacia la parte Occidental de la América… como también la manera de la compra y venta de esclavos…Esta primera parte contiene también na descripción curiosa de las Islas Española, Tortuga, Jamayca, y de todos los frutos, animales y políticas de sus habitantes, guerras encuentros y casos sucedidos entre Españoles y franceses, con todo lo más notable de su tiempo.

La segunda. Contiene los orígenes de los más famosos piratas, Francisco Lolonois y Juan Morgan. Como también sus principales piraterías y ladronicios que han cometido en América contra la nación Española.

Tercera. Contiene la tomada y ruina de la ciudad de Panamá, como también otras plazas todas destruidas por el cruel Morgan…”

Running Wild - Ballad of William Kidd

“La leyenda de William Kidd” (por : Running Wild)

“La leyenda de William Kidd”
(por : Running Wild)

El nació en la orilla
Del Greenhock en el año 1645
Huyo a la edad de catorce años,
A huir de su vida del alma para matar

El Firmó un contrato para surcar los salvajes vientos
Pero trabajó por sus manos y rodillas
Se puso de pie a su prueba en las aguas
Así  que dijeron que él fue criado para en el mar

En 1697, el aventurero se ponía sus velas
Con la patente de corso y represalias
Kidd fue preparado para su pista

Navegaron el mar con la misión
Para cazar a Tew y Largo Ben
Un motín grave fue en aumento
Así Kidd golpeo a uno de sus hombres y él murió

Hombres-Blue sangre que caían de la gracia
Pirañas comiendo su propia
Ellos sacrificaron en el altar de la mentira
Así que el destino  siguió su curzo en la balada de William Kidd

El aventurero regreso a su ciudad natal
Kidd se vio obligado a la defensa
Lo acusaron de saqueos y asesinatos
Sus clientes y amigos generosos

Había dejado a su equipo en St. Thomas
Para proteger su honor de la vergüenza
Pero los señores mintieron como un soldado
Para no perder su propia cabeza en el juego

Hombre-Blue sangre que caían de la gracia
Pirañas comiendo su propia

Ellos sacrificaron en el altar de la mentira
Así que el destino siguió su curso
En la balada de William Kidd

Los Señores testificaron, sus mentiras impías
Para salvar su propia cabeza de la horca
Sacrificaron Kidd, lo llevaron a dar un paseo
Que los compañeros de conspiración

Lo juzgaron y lo encontraron culpable
De la piratería en alta mar
Traicionar a los hombres de honor
Usted sabe mentir y engañar a su antojo

Un caso de asesinato judicial
Causó la muerte de un hombre de mar
Montón de mentirosos Slanderous
Al diablo serán condenados vuestras almas

Hombres de sangre azul, que cayeron de la gracia
Pirañas comiendo su propia
Ellos sacrificaron en el altar de la mentira
Así que el destino siguió su curso portentosa

Qué vergüenza
En la balada de William Kidd

(Traducción: Rolf Kasparek)

William Kidd (2da parte)

William Kidd
(2da parte)

El 30 de enero de 1698 Martin Kidd captura un barco armenio, cuyo nombre era “Queddah-Merchant”, un fastuoso barco mercante de 500 toneladas, lleno de tesoros, seda y especies los cuales eran traídos del lejano oriente y era propiedad de un ministro de la corte del Gran Mongol de la India. Pero el barco tenía pases franceses, lo cual sustentaba, para la mayoría de la tripulación de Kidd, tener la legalidad de su parte, Martin complaciendo a su tripulación (ya habían tenido varios percances con ellos) aprueba perseguirlo y abordarlo, a pesar de ser una nave Armenia.

Kidd vende el cargamento y divide el botín con su tripulación, en total fueron 15.000 libras
Cuando llegaron a Inglaterra las noticias del percance con el barco armenio, esta situación, proporcionó veracidad a las anteriores acusaciones sobre la piratería y el maltrato a la tripulación.
 Su consecuencia fue que la comandancia naval decidió su persecución y su captura. En vista de esta noticia, Bellomont y sus amigos, comenzaron a distanciarte de la empresa. Había temor de que sus nombres fueran conocidos como amigos y peor aún como socios de Kidd. Bellomont promulgó una proclama donde se daba una amnistía para los piratas, con la exclusión de Martin Kidd y Henry Avery.  Al cabo de un tiempo muchos de sus antiguos amigos, atestiguarían  durante el juicio en contra de Martin en busca del perdón.

Martin Kidd no sabía que estaba siendo solicitado como pirata, hasta llegar a las Indias Occidentales en abril de 1699. Decidió marchar hasta Nueva York donde su amigo y socio Lord Bellamont, podía salvarlo de la prisión. 
Pero antes to
mó algunas medidas de protección como dejar  su hermosa nave el “Adventure Prize” (antiguo Quedagh Merchant) escondido, compró un pequeño barco llamado “Antonio” enterró su tesoro en la isla de “Gardiner”, y compró un pequeño barco llamado “Antonio”.

Cuando llega a Nueva York, es detenido. Bellomont teme que
 por su relación comercial con Kidd, podría también ser juzgado como cómplice de este y lo entrega. Mediante falsas promesas es llevado hasta Boston, allí es encarcelado al igual que se esposa Sarah bajo condiciones insalubres.

Después de un año, es trasladado a Inglaterra para ser juzgado por el parlamento, allí se convierte en instrumento de la guerra entre Tories Y Whigs, todos esperaban que emergieran los nombres de los amigos del rey, pero Kidd se negó a señalarlos, él esperaba que sus socios lo salvarían por su lealtad, pero estas personas lo habían calificado como innecesario.

La camarilla Tory remitió a Kidd para que fuera juzgado por el alto almirantazgo londinense, lo encerraron en la prisión de Newgate, desde allí envió varias cartas al rey Guillermo pidiendo clemencia, sin resultado alguno.

A pesar de que tuvo en su juicio dos abogados, el almirantazgo lo condeno a muerte.

Fue ahorcado en marzo de 1701, allí sucedió algo extraño: la cuerda que sujetaba a Kidd se rompió, teniendo que utilizar otra. Su cuerpo fue encadenado y colgado sobre el rio Támesis permaneciendo allí durante tres años.
Como un aviso a cualquier pirata.

Aun hoy existe gente que  busca su tesoro…


William Kidd (1645- ) (1ra parte)

William Kidd (1645)
(1ra parte)
 Tal vez es, después de Drake y Barba Roja, el pirata más recordado en la historia de la piratería inglesa. Es tanto así que aún en estos tiempos cibernéticos, muchos aventureros siguen buscando la fortuna que Kidd enterró.
Como sucede con casi todos los piratas, los eruditos no se ponen de acuerdo con la fecha de su nacimiento,  la mayoría sostienen que fue en enero de 1645, nace en Dundee, Escocia; su padre el capitán John Kyd, desapareció navegando en alta mar. Quedando la familia bajo el apoyo económico de una sociedad de beneficencia.
No se sabe a ciencia cierta  los quehaceres de Kidd  durante  sus primeros 26 años, se cree que anduvo curtiéndose como  marinero en algún barco corsario.
En ese tiempo la piratería había perdido sus reglas, casi todas las grandes potencias contrataban corsarios para proteger sus inversiones marítimas y era también un riesgo el hecho que dichos corsarios podían apoderarse de esos barcos para su provecho.
La existencia de Kidd comienza con sus registros del año 1689 donde aparece como parte de la tripulación de un barco franco-ingles donde la tripulación se revela y Kidd se convierte en capitán de la nave, rebautizándola como “Blessed William” (William el Bendecido) y partiendo hacia la Isla Nieves (en esos tiempos pertenecía a Inglaterra). Al llegar se puso a las disposiciones del gobernador de la isla para resguardar  la colonia de los ataques franceses. El gobernador les autorizó a cobrar sus servicios a costa de los botines realizados. Este tomándolo en serio decide atacar a la Isla francesa “Mariegalante”, convirtiéndose de esta manera en un corsario.
En 1691 se distinguió como capitán al servicio del rey contra Francia, y prosperó casándose con una viuda inglesa: Sarah Oort, poseedora de bienes heredados de sus dos anteriores maridos, y también contaba en sus haberes con un barco mercante.
Corría el año de 1695 El Capitán Kidd se encontraba en Londres Allí conoció al Sr. Bellomont, el cual sería más tarde gobernador de Nueva York, Massachusetts y New Hampshire. Por esa fecha el neoyorquino Robert Livingston, nuevamente le propuso el negocio de capturar piratas enemigos de la corona, Lord Bellomont les fue presentando a personas de mucha influencia y ricos que podían aportan el
dinero para financiar esta empresa, muchos de esos amigos eran cercanos al rey: El secretario de estado Sir Edward Russell, Lord Oxford, Sir John Sommers, Canciller duque de Shewsbury, el conde de Rommey, siempre y cuando aceptase que los bienes capturados serían divididos con las siguientes condiciones: Un diez por ciento para la corona un sesenta por ciento para los financistas presentados por Bellomont y el restante quince por ciento para Livingston y Kidd. Se le entregó una patente de corso que lo autoriza a capturar bienes pertenecientes a los enemigos franceses encomendándole también la misión de aprehender a piratas, barcos y mercancías siempre y cuando sea enemigos de la corona.
William Kidd trató al principio de dejar la empresa pero fue presionado por los financistas. Kidd tuvo que vender su barco para aportar su parte en el negocio y la “Compañía” le entrego el buque “Adventure Galley
En septiembre de 1696, Kidd merodeaba por el Cabo de Buena Esperanza buscando reclutar tripulantes, pero había sucedido que en las “Comodores” había arrasado una epidemia de cólera muriendo un tercio de su población. Salió hacia el estrecho de Bad el-Mandeb con la intención de llegar al Mar Rojo. Según informes a la “Compañía Británica de las Indias Orientales” atacó un convoy mongol, sin éxito, de esto ser cierto este sería su primer ataque pirata de Kidd.
Uno de los problemas más repetidos en su embarcación fue el motín y la deserción. Esto lo hizo famoso por el duro castigo dado a los desertores, creándole la fama de cruel y sanguinario; un ejemplo fue el castigo recibido, en 1697  por William More, artillero de la nave, al cual mató a fuerza de golpes realizados con un tobo de madera pesada en la cabeza  por negarse a abordar un mercante ingles llamado “Spectre”, al mando del capitán Edward Barlow. Esto le valió la acusación de cometer actos de piratería.