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martes, 3 de febrero de 2015

Gonzalo Jiménez de Quesada (1509-1579).


Gonzalo Jiménez de Quesada (1509?-1930)
(1ra parte)

Hay dudas en cuanto a la fecha de su nacimiento y también sobre el lugar donde nació, algunos sostienen que fue en Córdoba, otros en Granada. Tampoco se sabe cuando realiza su viaje a Italia, lo conocido es que allí se convirtió en soldado y que en 1530 resuelve regresar a su tierra natal…España.

Allí se dedica a estudiar en la Universidad de Salamanca la carrera de abogado, terminándola con excelentes notas sirviéndole esto para ser nombrado en 1533, jurisconsulto de la Real Cancillería de Granada.

En 1535 resuelve enlistarse como  representante de la corona española, con el objeto de administrar justicia en la expedición contratada por su majestad Carlos I de España y dirigida por Pedro Fernández de Lugo, el cual tomará el cargo, debido a la muerte, del anterior gobernador de Santa Marta (actual Colombia).

Desde su descubrimiento (por Rodrigo Bastidas en el año 1501 y luego por Jerónimo de Melo, quien realizó su primera entrada en 1519) se habían intentado muchas veces remontar el Magdalena, tratando de alcanzar las tierras que se suponían estaban llenas de riquezas, y todas las intentonas habían fracasado.
 
En esta expedición Quesada tenía órdenes explicitas sobre la importancia que significaba mantener la paz con los aborígenes, pero también tenía la obligación de solicitarles a dichos aborígenes le entregaran cuantiosas sumas de oro, para mantener el financiamiento de la conquista. Y si de parte de los habitantes había, como en efecto lo hubo, quienes se negaban a colaborar serían pasados por las armas.

A los tres meses de su llegada al puerto, el  5 de abril de 1536, Jiménez Quesada y su hermano (Hernán Pérez) marchan, acompañados de 670 hombres (aunque algunos historiadores sostienen que fueron 500), quienes partirán por tierra  rumbo a las nacientes del rio Magdalena.  Y A pesar de las vicisitudes  que otros no habían podido resolver, Quesada y sus hombres se enfrentaron a pantanos, a riachuelos que de pronto se convertían en masas de aguas indomables, sin contar las plagas y los encontronazos con nuestros indígenas y sus flechas repletas de veneno. El 15 de abril de 1536, luego de recorrer cientos de kilómetros, llama a esas tierras “Nuevo Reino de Granada”.

 Durante su caminata, tropezaron con nativos que transportaban piedras de sal, Quesada decide cambiar la ruta, en busca de la que lo aborígenes llamaban la “laguna de Sal”
  

Para abril de 1537 Llegan a un valle al que Quesada llamará el “Valle de los Alcázares”, debido al orden y a la belleza de sus bohíos, cuyas puertas estaban adornadas con oro y piedras preciosas. En este valle también estaba la vivienda del Zipa (cacique); habían entrado en los dominios de la tribu de los Chibchas o muiscas, cuya artesanía y el manejo de la agricultura demostraba el alto conocimiento que habían logrado. Al principio su llegada fue aceptada con gentileza, esto a causa de que los indígenas también adoraban el símbolo de la Cruz, y consideraron a los recién llegados (con sus espadas) como los hijos del sol. Posteriormente Quesada tuvo que enfrentarse ante el zipa, estos huyeron asustados, ya que nunca habían conocido el fuego de los arcabuces, ni los caballos. Posteriormente  viajaron hasta Tunja allí se enfrentaron también con el zaque (en su lengua el jefe) incendiando el templo del Sol, el más grande de la región y obteniendo  un maravilloso botín (en Tunja se adueñaron de 182.536 pesos de oro puro, 29.806 pesos de oro de menor calidad y 836 esmeraldas).

De aquellos 670 hombres que enfrentaron la enorme travesía de seguir el curso del rio Magdalena, tan solo llegan, a la actual Sabana de Bogotá (Bocatá fue el nombre indígena del antiguo reino), 166 sobrevivientes. Muchos de sus soldados fueron quedando en las orillas del rio, bien sea por las flechas envenenadas, las plagas y sobre todo por el hambre; Quesada había prohibido sacrificar los caballos, so pena de muerte, pero fue permisible con el consumo de los cadáveres. Hoy se considera que Quesada tenía razón en cuidar sus bestias, ya que sin ellas hubiera sido imposible su travesía.

El 5 de agosto de 1538, en una pequeña iglesia construida para ese fin, fray Domingo de las Casas celebraría la primera misa, y Jiménez Quesada ordenaría construir 12 bohíos en los que cada uno representaría a un apóstol. En ese pequeño lugar se fundó lo que  con el tiempo sería la más importante capital del reino de Nueva Granada: la ciudad de Santafé de Bogotá, hoy capital de Colombia.

A principios de 1539, llegan a la recién fundada ciudad, dos expediciones más: La  que parte del Perú, comandada por Sebastián Belalcázar y la que sale de Venezuela  dirigida por el alemán Nicolás Federmann, los tres casi se van a las armas, luego deciden dejar a la corte española el arbitraje de quien debería ser nombrado “gobernador”. A pesar de que Jiménez tenía todo el merito para serlo, incluso tenía la anuencia de su superior, cosa que carecían los otros conquistadores, El Consejo de Indias decidió no otorgarlo a ninguno de los tres, más tarde nombraría como gobernador a Alonso Luis de Lugo, hijo de Fernández de Lugo.


En 1544 recibe la noticia de la muerte de dos de sus hermanos, Hernán Pérez de Quesada, quien fue segundo al mando en la expedición del Magdalena, y Francisco de Quesada conquistador de Perú. Ambos mueren a causa de la caída de un rayo en su barco,  llegando al  Cabo de la Vela (península de la Guajira).

En mayo de 1547, transcurrido ocho años de la decisión del Consejo de Indias, este decide recompensarlo con el título honorífico de Mariscal del Reino de Nueva Granada, y Gobernador de El Dorado.
Jiménez Quesada, pierde el interés por la ciudad que fundó, desempeñándose en otras actividades, ente ellas la profesión de Abogado. En cuanto a sus ingresos eran muy pocos, más bien vivía lleno de deudas.


En 1569, regresa a su ciudad, Santa Fe de Bogotá; y para paliar su situación económica decide emprender la exploración de los llanos orientales con la idea de descubrir al mítico “Dorado”; inicia la expedición en abril de ese año, se hace acompañar con 400 españoles, 1500 nativos, 1100 caballos y 8 sacerdotes. Su sueño del Dorado finaliza cuando la expedición se encuentra con la muralla  formada  por confluencia del rio Guaviare y el Orinoco.

En 1572 regresa derrotado, solo sobreviven 64 españoles, 4 nativos, 18 caballos y 2 sacerdotes…Y arruinado por la pérdida de 150.000 ducados, se retira a Suesca, que en leguaje Chibcha significaba “Roca de las Aves (actualmente es un municipio de Cundinamarca), allí se dedicó a escribir sus memorias, luego buscando una zona más calurosa para sus dolores se retira en 1579, hasta el poblado de Mariquita (uno de los dos corregimientos, el otro era Tunja, que equivaldrían a municipios en la Nueva Granada).


 Gonzalo Jiménez de Quesada, resistió los dolores causados por la Lepra, durante 4 años, luego de ordenar su testamento y otros papeles, fallece el 16 de febrero de 1579.

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